May señala que el Reino Unido saldrá del mercado único europeo

 Nueva York.- 09 ene. 17 (Bloomberg) La primera ministra británica, Theresa May, señaló que recuperar el control de la inmigración y de la legislación son las prioridades del Reino Unido en el proceso del Brexit, incluso si ello conlleva una retirada del mercado único europeo. La libra cayó a un mínimo de 10 semanas.

 

En la primera entrevista televisada concedida por la premier británica en el nuevo año, May declaró el domingo a Sky News que la retirada de la Unión Europea significa “lograr una relación adecuada, no retener partes del acuerdo como miembro”.

 

“Nos vamos. Nos salimos. Ya no vamos a ser miembros de la Unión Europea, así que la pregunta es: cuál es la relación adecuada para el Reino Unido con la Unión Europea cuando estemos fuera”, señaló. “Recuperaremos el control de nuestras fronteras, el control de nuestras leyes, pero seguimos queriendo el mejor acuerdo posible para que las empresas británicas puedan comerciar dentro de la Unión Europea y para que las empresas europeas operen y comercien dentro del Reino Unido”.

 

Estos comentarios indican que, ante el inminente plazo del 31 de marzo para iniciar los trámites del divorcio, May está dispuesta a arriesgar la relación comercial del Reino Unido con su mayor mercado a cambio de una mayor soberanía. La condición de miembro de la Unión Europea requiere que el Reino Unido permita el libre movimiento de trabajadores y acepte la jurisdicción del Tribunal de Justicia Europeo.

 

Sin planes previos

 

Las declaraciones de la premier, que sugieren que el llamado “Brexit duro” es más probable, causaron la caída de la libra a su mínimo contra el dólar desde fines de octubre, retrocediendo 0,9 por ciento a US$1,2178.

 

Sus homólogos europeos han advertido en distintas ocasiones que May no podrá “escoger a su gusto” y que la condición de miembro del mercado único libre de aranceles requiere la libertad de circulación de artículos, servicios, capitales y trabajadores. May espera que la Unión Europea esté dispuesta a llegar a un acuerdo de libre comercio con el Reino Unido para proteger sus propios intereses económicos.

 

En la entrevista, May negó que el plan del Gobierno para una salida del bloque sea “confuso” y manifestó que revelará detalles de su estrategia a lo largo de las próximas semanas. La primera ministra se defendió de las alegaciones de Ivan Rogers, el embajador británico para la Unión Europea que dimitió del cargo la semana pasada, de que el Gobierno carece de una estrategia efectiva para la retirada del bloque.Asimismo, May puntualizó que su antecesor en el cargo, David Cameron, no tenía un plan para el Brexit y que su equipo tuvo que evaluar la situación y determinar la estrategia correcta tras la invocación del artículo 50 del Tratado de Lisboa, el cual dará inicio a dos años de negociaciones.

 

“No había ningún plan para el Brexit por lo que era importante estudiar el tema durante algún tiempo, estudiar la complejidad de los asuntos”, puntualizó May. “Nuestro razonamiento sobre el asunto no es confuso”, declaró. “Iré proporcionando más detalles en las próximas semanas a medida que nos aproximemos al momento de invocar el artículo 50”.

 

May ha prometido utilizar la votación sobre el Brexit para impulsar un cambio en la relación entre los ciudadanos y el Gobierno británico, y ha manifestado que el Estado debería estar dispuesto a intervenir para resolver las “injusticias candentes”. En un texto publicado por el periódico Sunday Telegraph sobre su visión de una “sociedad compartida”, May puntualizó que “en la vida hay más que el individualismo y el interés propio” y rechazó la idea de que un gobierno deba quedar al margen.

 

“Cuando los ciudadanos británicos votaron en el referéndum del pasado junio, no votaron simplemente a favor de una salida de la Unión Europea; votaron por un cambio en el funcionamiento de nuestro país –y para la gente para la cual funciona– para siempre”, escribió. “Fue una revolución silenciosa por parte de aquellos que sienten que el sistema ha funcionado en su contra demasiado tiempo, y una instrucción a este Gobierno para que aproveche la oportunidad de crear un Reino Unido más fuerte y más justo que funcione para todo el mundo, no solamente para unos cuantos privilegiados”.