Importante inversor en Venezuela quisiera cambio de régimen

 Nueva York.- 08 may. 17 (Bloomberg)  Uno de los mayores tenedores de deuda venezolana dice que el país -y sus inversores- estarían mejor con un nuevo gobierno.

 
“Como la mayoría de los venezolanos, daríamos la bienvenida y, en última instancia, esperaríamos un cambio de régimen”, dijo por correo electrónico Mike Conelius, que administra el T. Rowe Price Emerging Markets Bond Fund, dotado de US$6.500 millones. El fondo tenía 6,6 por ciento de sus activos en bonos venezolanos al final del primer trimestre, una de sus mayores posiciones sobreponderadas y casi el doble de lo que marca el índice de referencia.
 
La idea de que el presidente Nicolás Maduro terminará por salir del gobierno es un aspecto clave de la tesis de Conelius para la compra de bonos venezolanos, que se considera están entre los de mayor riesgo del mundo y pagan en consecuencia elevados rendimientos. Conelius dice que un nuevo gobierno hará subir más la deuda en tanto los inversores consideran las posibilidades de un país que tiene las mayores reservas de petróleo del mundo pero que en la actualidad se ve asediado por violentas protestas y escasez de alimentos y otros productos básicos.
 
“El momento catártico del cambio de régimen será incorporado con rapidez en los precios del mercado”, escribió Conelius. “Por más complicado que pueda parecer conservar la deuda de elevado riesgo de Venezuela, este es precisamente el momento en que los inversores a largo plazo normalmente quieren acumular exposición”.
 
El fondo, que ha superado al 88 por ciento de sus pares en los últimos 12 meses, atribuyó su mejor desempeño el año pasado a su participación en Venezuela, algunos de cuyos bonos subieron más de 50 por ciento.
 
Las protestas desgarran el país sudamericano desde hace semanas, y los choques entre seguidores del gobierno y opositores que buscan la caída de Maduro han dejado un saldo de por lo menos 30 muertos. El presidente ha pedido que una asamblea popular redacte una nueva constitución, algo que los críticos ven como un nuevo intento de consolidar su control.
 
Conelius dijo que los inversionistas y el capital que se retiraron del país en las últimas décadas querrán regresar rápidamente una vez que haya un nuevo gobierno.
 
“Cuando llegue el cambio, las valuaciones de hoy serán muy difíciles, si no imposibles, de encontrar”, escribió.