Si no hay un incremento en la producción el país va a colapsar

Caracas Jun 08 (El Universal) Eduardo Gómez Sigala está a la cabeza de Conindustria desde hace cuatro años. Mañana pasará el testigo a Carlos Larrazábal, quien asumirá la presidencia de la organización para el período 2009-2011 en el Congreso Internacional Conindustria 2009.

 

Hacer una radiografía de lo que hoy representa la actividad industrial del país lo lleva por dos caminos: en el primero, reafirma que el número de industrias operativas en Venezuela ha decrecido; en el segundo, destaca que las empresas que existen están fortalecidas y consolidadas "por las circunstancias que les ha tocado vivir".

 

Para los tiempos que vienen proyecta una afectación mayor del sector. Sin embargo, es optimista y cree que en la nación deberá haber espacio para el diálogo. La defensa a la propiedad privada, dice, también seguirá siendo punto de honor en la agenda para este nuevo período. Las relaciones laborales han sido y serán clave dentro de elementos que nos necesarios para el desarrollo de la economía nacional. Por ello, considera que la nueva Ley Orgánica del Trabajo que adelanta la Asamblea Nacional, ejercerá un efecto negativo en la recuperación de la producción nacional.

 

-¿Cuáles han sido sus mayores retos, obstáculos y logros en estos cuatro años?

 

-A nivel gremial, la industria durante los últimos cuatro años se ha ido fortaleciendo. A pesar de las intervenciones, el sector sigue estando representando por un número similar a otras corporaciones, a otras cámaras. Segundo, las empresas que hoy existen son mucho más sólidas por las circunstancias. Serán un factor fundamental en la recuperación del país y, sobre todo, en la formación de las nuevas generaciones de empresarios que aquí tocará construir. En tercer lugar, estamos hablando de una cámara que ha abordado campañas gremiales como no se habían podido abordar. Por ejemplo, la importancia de la defensa a la propiedad privada. Pero también hemos entendido, sobre todo hoy, que el único camino es una alianza con el sector laboral. Es necesario para así contrarrestar esa vocación provocadora, conflictiva y retadora que busca el gobierno entre trabajadores y empresarios. Entre los retos está el dejar una plataforma de interacción entre empresarios y trabajadores en esta nueva etapa que nos va tocar asumir, cualquiera que sea el escenario político de los próximos años, pero ése es un reto insustituible. Por otra parte, siempre alimenté la expectativa en estos cuatro años de formar parte de un proceso de diálogo en positivo para el país, pero evidentemente con este gobierno no ha sido posible, por lo tanto nuestro mayor esfuerzo es dejar constancia de la realidad que vive el sector. Hemos sido bien consistentes en las posiciones. El tiempo nos corroborará que hemos sido respetuosos de la verdad, de la realidad que la economía venezolana está viviendo. Así cuando los venezolanos tengan que evaluar quiénes los engañaron y quiénes no, sepan medir las informaciones que siempre salieron de aquí, de Conindustria.

 

-¿Han realizado alguna proyección sobre el comportamiento de la industria para los próximos dos años?

 

-Hemos proyectado para este año una caída para el sector manufacturero entre 3 y 3,5%. No me atrevo a dar una cifra pero el año que viene debe profundizarse mucho más los efectos de la radicalización del Gobierno. El deterioro este año, acompañado por una caída del poder adquisitivo, son factores que afectarán mucho más a la industria. Vemos que, por primera vez, no se está compensando a inflación con el incremento salarial, porque estamos viendo la caída del consumo, mientras que Consecomercio empieza a registrar una caída sostenida. Al caer el consumo, pues cae el sector manufacturero mucho más. Veníamos cayendo a pesar del consumo que tenía Venezuela. Ahora con un decrecimiento del poder adquisitivo, vamos a caer mucho más. Tenemos una industria que está teniendo dificultades en suministros de materia prima. No hay reinversión porque no hay capacidad, ni recursos para hacerlo. Quiero destacar que la economía no se va a poder normalizar porque el flujo de recursos no permite si quiera que camine a su ritmo de aquí en adelante, mucho menos con el rezago existente.

 

-¿Qué pasará a nivel de la producción nacional si no hay ni flujo de recursos ni políticas gubernamentales?

 

-Si no hay un incremento significativo en la producción este país va a colapsar.

 

-¿Cómo se logra este incremento en tiempos de transición al socialismo? ¿Qué puede hacer la industria?

 

-Luchar para que este socialismo cambie por una política que incentive la actividad productiva. No hay otra lucha. Yo creo que esa transición no debe ser hacia el comunismo, sino hacia un sistema productivo que nos dé la posibilidad de un acuerdo nacional y que hable de la recuperación del país. La recuperación de este país pasa por un diálogo que no forma parte de la agenda de este Gobierno, pero es necesario. Se debe dar una transición a un extremo totalmente opuesto a lo que el Gobierno está planteando. Aquí brincos a transiciones comunistas no auguran ninguna alegría para el venezolano, no estoy hablando para el sector industrial, sino para todos los venezolanos.