Esperan mayor oferta de divisas con Merentes en Finanzas

 Caracas Abr 23 (El Universal) La salida de Jorge Giordani y el retorno de Nelson Merentes al Ministerio de Finanzas, cargo que ya ejerció entre 2004 y 2007, es interpretada por tesoreros y bancos de inversión extranjeros como un indicio de que el gobierno de Nicolás Maduro intentará flexibilizar la oferta de dólares para darle aliento a la economía y detener el avance de la escasez.

 

En los últimos seis meses Jorge Giordani radicalizó el modelo económico, atacando al "consumismo" a través de la merma en la oferta de divisas. Al contrastar el primer trimestre de 2012 con el mismo lapso de este año se evidencia que la oferta de dólares por mecanismos distintos a Cadivi desciende 74% desde 2 mil 500 millones hasta 638 millones.

 

El resultado ha sido la disparada del tipo de cambio en el mercado paralelo, que impulsa la inflación y el salto abrupto del índice de escasez de productos básicos hasta 20%.

 

En este entorno la decisión de quitarle a Jorge Giordani el manejo de la política cambiaria, limitando su poder a los muros del Ministerio de Planificación, es una clara señal de que existe la intención de revertir las consecuencias que ha traído la radicalización.

 

Nelson Merentes, afirman banqueros consultados, puede encargarse de esta misión. Durante su anterior paso por Finanzas no le tembló el pulso para emitir bonos en divisas a fin de mantener controlado al tipo de cambio paralelo y siempre se ha mostrado partidario de una estructura que oferte dólares a las empresas que no atiende Cadivi. Primero el Sitme y ahora, el Sicad, un mecanismo donde se subastan divisas.

 

"Vamos a fortalecer Cadivi, vamos a fortalecer la Sicad, y todos los mecanismos que hagan falta fortalecer", anunció el Presidente de la República Nicolás Maduro al designar al nuevo ministro.

 

En una nota enviada a sus clientes Barclays Capital espera que Nelson Merentes "apoye plenamente" el Sicad como una fuente alternativa de dólares para el sector privado a fin de disminuir la escasez de productos de primera necesidad y permitir que el Gobierno reduzca el déficit vendiendo divisas a mayores tasas.

 

JP Morgan señala que el nuevo ministro de Finanzas "es visto como una voz pragmática en el chavismo, que ha estado abierto al diálogo con el sector privado y el mercado internacional".

 

Eurasia Group afirma que Merentes ha sido un defensor de la necesidad de suministrar más divisas al mercado mientras que Jorge Giordani representa los puntos de vista más radicales dentro del gabinete económico y" fue el principal arquitecto del sistema de restricción de la política cambiaria venezolana".

 

Emisión y subasta

 

Para disminuir el precio del dólar paralelo, algo que resulta esencial a fin de restarle impulso a la inflación, Merentes tendrá a mano el aumento de la periodicidad y montos de subastas en el Sicad así como retornar cuanto antes a las emisiones de bonos en dólares que las empresas pagan con bolívares.

 

Gracias a las constantes emisiones de títulos Merentes logró que el tipo de cambio paralelo se mantuviera cerca del tipo de cambio oficial entre 2004-2007, en promedio solo 27% por encima, ayudando de esta manera a evitar que la inflación fuese mayor.

 

"En nuestra opinión, la primera prioridad de Merentes será revaluar el tipo de cambio no oficial a través del Sicad", explica Barclays Capital y agrega que no descarta el anuncio de una emisión de bonos en el corto plazo.

 

A este respecto mantiene su previsión de que este año el Gobierno emitirá bonos por 6 mil millones de dólares, a través de Finanzas y Pdvsa.

 

No es como antes

 

Si bien una mayor oferta de dólares puede ayudar a disminuir la escasez y el tipo de cambio paralelo los problemas de la economía no son los mismos de hace seis años atrás.

 

El propio Nelson Merentes ha ayudado a acrecentar la presión inflacionaria permitiendo, en su rol de presidente del Banco Central, que se fabriquen bolívares para financiar a Pdvsa y las empresas públicas.

 

Además el déficit en las cuentas del Gobierno se ubica en torno a 12% del PIB y aún después de la devaluación del tipo de cambio oficial permanece el descuadre.

 

Otro factor a tomar en cuenta es que la dependencia que tiene la economía de las importaciones es muy superior a la de 2007 y el tamaño de la deuda ya supera 50% del PIB, una relación que ha dejado de ser del todo confortable.