Aplicarán multas a patronos que no formalicen horarios a tiempo

 Caracas May 3 (El Universal) Las cartas están echadas. El próximo martes las empresas tanto públicas como privadas están obligadas a dar cumplimiento a la reducción de la jornada laboral, establecida en la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (Lottt).

 

Ayer, justamente, fue publicado en Gaceta Oficial 40.157 el Reglamento parcial de la normativa laboral referido a esta obligación, para facilitar la comprensión de la medida sobre todo en aquellos casos que todavía faltan por adecuarse a esta obligación.

 

Los comercios y empresas que aún no tienen definidos los horarios o no los han consignado ante las Inspectorías deben tomar en cuenta que corren el riesgo de ser sancionados, en caso de una inspección a partir del 7 de mayo.

 

"No es solo adaptarse a la Ley, sino cumplir con la formalidad de tener los horarios firmados, sellados y exhibidos en la entidad de trabajo", advirtió Francisco Torrealba, integrante del Consejo Superior del Trabajo, organismo que está preparado para vigilar el cumplimiento del ajuste de la jornada.

 

El balance preliminar del Consejo del Trabajo es que más de 130 mil empresas ya han consignado los horarios, en su mayoría grandes industrias. Según Torrealba, las mayores dificultades las han tenido las pequeñas empresas por la falta de asesoría. Sin embargo, acotó que en la medida que se acortan los lapsos más entidades de trabajo han ido asumiendo sus responsabilidades.

 

En varios casos, el retraso empresarial está ligado al tiempo que demoró la publicación del reglamento. Si bien la Ley del Trabajo otorgó el plazo de un año para la adecuación de los horarios, "muchas empresas estuvieron hasta último momento esperando el reglamento para adaptarse", expresó la abogada laboral Maryolga Girán, presidenta de la Comisión de Asuntos Laborales de Conindustria.

 

Sin bajar la presión

 

Conceder a los trabajadores dos días de descanso continuos a la semana se ha convertido en un gran reto para las empresas, cuya última opción ha sido la contratación de personal debido al incremento de los costos en la nómina de trabajo.

 

Tanto el sector industrial como comercial esperaban un reglamento que reflejara las características de cada sector. Consideran que el texto no disminuye la "presión" del sector laboral. Girán detalló que el reglamento obvió, por ejemplo, las necesidades de los vigilantes y no flexibilizó el tema de los seis días de trabajo.

 

Por su parte, Alejandro Disilvestro, presidente de la Comisión Laboral de Consecomercio, alertó sobre la incidencia de los dos días de descanso en el comercio. "Lejos de generar más empleo, provocará un cierre de operaciones de un día en muchos comercios e implicará menos ventas", dijo.

 

Ya algunos juristas han previsto que las consecuencias no serán solo para el comercio, al ver disminuidas sus ventas, sino también para el Estado que recaudará menos impuestos.

 

Más allá de este panorama, los empresarios celebran que el reglamento establece que se entenderá que queda aprobada la solicitud de horas extras, si las Inspectorías no dan respuesta en 48 horas. Asimismo, la posibilidad de fraccionar el tiempo de descanso y alimentación.