Ensambladoras temen ajuste de entre 5% y 40% en sus precios

 Caracas Ene 8 (El Universal) El panorama no se despeja para la industria automotriz. Las estructuras de costos presentadas por las autoridades a los directivos de las ensambladoras amenazan la viabilidad de algunas empresas, según fuentes consultadas en el sector.

 

Aunque aún no se trata de cifras definitivas, los primeros análisis que realizan las automotrices son negativos. "Nos fue bastante mal", resumió uno de los ejecutivos que asistió a la reunión con representantes del Ministerio de Industrias, Comercio y la Superintendencia Nacional de Costos y Precios (Sundecop).

 

De acuerdo a sus cálculos el recorte que aplicará el Ejecutivo nacional a los precios de los vehículos a puerta de fábrica oscila entre 5% y casi 40% dependiendo de las marcas y los modelos. "Eso es inviable", sentenció.

 

Explicó que los valores anunciados en la reunión del lunes por Karlin Granadillo, superintendente Nacional de Costos y Precios, se refieren al precio del carro a puerta de fábrica y no incluyen el Impuesto al Valor Agregado (IVA) ni el transporte, entre otros aspectos.

 

Por esta razón, las ensambladoras aún desconocen cuál será el precio del producto una vez que llegue a los concesionarios. "No tenemos claro qué va a suceder y tampoco sabemos cuándo se van a publicar", agregó la fuente consultada.

 

Otro directivo de una automotriz indicó que la reunión con las autoridades fue "informativa". Según el análisis de la Superintendencia Nacional de Costos y Precios (Sundecop), las ensambladoras incluyen como costos ciertas partidas que deben ser asumidas como gastos. "No detallaron las partidas que según ellos debemos modificar", dijo el directivo.

 

Ayer debían publicarse los nuevos precios de venta, pero al cierre de esta edición las autoridades no divulgaron el listado. Esto ha generado confusión entre la población, ya que en los portales web de las ensambladoras figuran los precios sugeridos correspondientes a enero, los cuales fueron fijados antes de la reunión del pasado lunes.

 

El diputado Claudio Farías insistió en que una reducción en los precios de los carros beneficiará la dinámica del mercado. "Estamos seguros que hay un abultamiento en los precios y vamos a tener de ahora en adelante, una vez que haga el Ejecutivo nacional ese anuncio, unos nuevos precios de los vehículos. Eso va a marcar obviamente en el mercado para que los venezolanos tengan la posibilidad de adquirir vehículos", declaró Farías a Unión Radio. No obstante, las cifras del sector apuntan en la dirección contraria.

 

El desplome

 

La producción y venta de automóviles en el país llegó a su tope en 2007 y desde entonces acumulan un declive que aún no se detiene.

 

La Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez) reportó una producción de 172.418 unidades en 2007. Al cierre de 2012 el rendimiento apenas llegó a 104.083 autos, y entre enero y noviembre de 2013 sólo fue de 69.966 carros.

 

Junto a esta caída del ensamblaje, también se aprecia una reducción de la variedad en la oferta de las siete ensambladoras privadas instaladas en Venezuela. En 2007 las automotrices locales armaban 85 modelos, cifra que cayó hasta 42 modelos al cierre de noviembre del año pasado.

 

La falta de divisas, los retrasos en los permisos de importación del material de ensamblaje y los conflictos laborales son las principales causas que explican el desplome de la producción.

 

Pero la industria y el mercado también han resentido la restricción de las importaciones aplicada por el Gobierno nacional en los últimos años. En 2007 se comercializaron en el país casi 500 mil vehículos. De ese total, 336.365 unidades eran importadas. En cambio, en 2012 apenas se comercializaron 25.296 autos ensamblados en el exterior y entre enero y noviembre de 2013 el segmento de importados sólo sumaba 26.080 unidades.

 

Desde la industria automotriz han reiterado que la falta de oferta es el principal factor que ha distorsionado el mercado automotor. El año pasado, mientras la Asamblea Nacional discutía la Ley que regularía el precio de los vehículos, los directivos de las ensambladoras insistieron en la necesidad de solucionar las trabas que han limitado la producción.