Industria automotriz enfrenta el peor arranque en 11 aņos

 Caracas Feb 5 (El Universal) La industria automotriz no reacciona. Tras cerrar 2013 con uno de los peores resultados en décadas, las ensambladoras prácticamente están con las líneas de producción detenidas.

 

Así se desprende del reporte de producción de la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez). En enero las siete ensambladoras reunidas en ese gremio apenas armaron 296 vehículos, lo que supone una contracción de 84,78% con respecto al mismo período de 2013.

 

Al detallar el boletín de Cavenez se aprecia que de las cinco automotrices que producen carros, sólo Toyota de Venezuela ensambló 291 unidades. De las dos plantas que producen camiones, sólo Mack de Venezuela armó 5 vehículos.

 

El resultado del mes pasado es el peor arranque de la industria automotriz en 11 años. Para encontrar un peor registro hay que retroceder hasta 2003, cuando apenas se ensamblaron 87 automóviles.

 

Ese año la economía estaba sumergida en los rigores del denominado "paro petrolero", pero ahora las causas de la mermada producción están asociadas a la falta de divisas.

 

Varias de las ensambladoras agrupadas en Cavenez sufrieron a finales del año pasado un freno en la aprobación de la liquidación de las divisas, así como en la autorización de nuevas solicitudes de dólares. Esta situación impidió a las automotrices solicitar pedidos a sus casas matrices para importar el material de ensamblaje y ahora cuentan con poco inventario para comenzar la producción de este año.

 

Por tal motivo varias empresas fijaron para el mes de febrero la reanudación de las operaciones. Sin embargo, si pudieran pagar ahora sus deudas con las casas matrices, el efecto se verá en varios meses ya que los pedidos de material para operar en el primer trimestre de este año debieron realizarse entre octubre y diciembre del año pasado.

 

Fuentes ligadas a la industria automotriz aseguran que la deuda de las ensambladoras con sus casas matrices ronda los 1.800 millones de dólares y afirman que mientras no se pague buena parte de ese monto las líneas de crédito seguirán suspendidas.

 

El desplome

 

El año pasado apenas se ensamblaron 71.753 vehículos, una contracción de 31,06% con respecto a 2012, según las cifras de Cavenez. Ese resultado es sólo equiparable con el bajo rendimiento de 2003, año del paro, y con las cifras que tenía la industria en la década del 90.

 

La producción de 2013 significó, además, que las empresas sólo lograron producir un 28,70% de la capacidad instalada en el país, estimada en 250 mil unidades por año.

 

Pero lo sucedido en 2013 no es un caso aislado. El sector automotor inició un declive a partir de 2008, año en que entró en vigencia la política automotriz. Paradójicamente, esa regulación apostaba al "fortalecimiento" de la producción nacional. En 2007 las ensambladoras lograron producir 172.418 carros, pero desde entonces el sector ha iniciado un largo desplome que aún no finaliza.

 

La inexistencia de un mecanismo "oportuno" para la entrega de divisas, los retrasos en la emisión de los permisos para importar el material de ensamblaje y los conflictos laborales son algunos de los factores que explican el deterioro del que en el pasado fuera uno de los sectores más importantes de la economía.