General Motors no ve resolución a sus operaciones en el país

 Caracas Feb 7 (El Universal) La preocupación de las empresas multinacionales por el entorno económico venezolano aumenta. "No vemos el horizonte y una resolución a las operaciones de negocios en Venezuela", dijo el vicepresidente ejecutivo y director financiero de General Motors (GM), Chuck Stevens, según reseñó la agencia Efe.

 

El directivo también señaló que los resultados en Suramérica durante el primer trimestre de 2014 serán "más débiles debido principalmente a la reducida producción en Venezuela". Asimismo, indicó que la compañía registró una partida extraordinaria de 162 millones de dólares por la devaluación del bolívar.

 

Recientemente, Ford Motor también se pronunció sobre el clima en Venezuela y señaló que la volatilidad hace cada vez más difícil planificar las operaciones e informó que han debido recortar el ritmo de producción debido a las trabas para obtener dólares.

 

Las cifras de la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez) indican que en enero la producción cayó 84,78%. De las siete ensambladoras privadas agrupadas en el gremio, sólo Toyota y Mack registraron producción, mientras que las 5 restantes, entre ellas GM y Ford, no han podido arrancar la producción de 2014.

 

Ayer Cavenez también reportó una contracción de 87% en las ventas. En enero apenas se comercializaron 722 autos nuevos, unas 4.820 unidades menos que en el mismo lapso del año pasado.

 

Tensión laboral

 

Entre los trabajadores de la industria automotriz también hay angustia. La Federación de Trabajadores Automotrices, Autopartistas y Conexas, que agrupa a buena parte de los sindicatos del sector, ha denunciado que están en riesgo los puestos de trabajo por la falta de divisas, la aplicación del Decreto presidencial 625 y la importación de autos que está realizando el Ejecutivo nacional.

 

"Más de 12.000 puestos de trabajo directos se pueden ver afectados a través de estas medidas que mantienen prácticamente a todas las ensambladores detenidas. Además cerca de 30.000 puestos de trabajo indirectos, en lo que es autopartes, caucheras, transportistas", señaló la federación en un trabajo publicado en el portal Aporrea.

 

El gremio también denunció que el decreto presidencial 625 viola los derechos de los trabajadores al suprimir el beneficio de un cupo para la compra de un carro al año. "Viola cláusulas de la convención colectiva, amenaza la productividad y pone en riesgo los puestos de trabajo".