El desajuste cambiario obliga al Gobierno a crear nuevo mercado

 Caracas Feb 13 (El Universal) Presionado por un desequilibrio que hace insostenible la demanda de divisas, el Gobierno abrirá un tercer mercado donde el dólar tendrá un precio superior al tipo de cambio de 6,30 bolívares, establecido para bienes prioritarios, y al del Sicad, que por ahora ha fluctuado entre 11 y 12 bolívares.

 

El Presidente de la República, Nicolás Maduro, llamó a este nuevo mercado Sicad II y, de acuerdo con fuentes financieras, la idea es crear un mecanismo controlado donde no todos podrán comprar y el precio del dólar fluctuará entre el piso y el techo de una banda predeterminada.

 

Nicolás Maduro explicó la noche del martes que la estrategia es "que haya ofertas de divisas más allá del Estado, también regidas por el Estado. Combinando mecanismos de mercado con la dirección del Estado".

 

En el lado de la oferta está previsto que las empresas privadas puedan vender sus dólares a este nuevo tipo de cambio y que también lo hagan empresas públicas.

 

Rafael Ramírez, vicepresidente para el Área Económica, indicó la semana pasada que "las empresas públicas y privadas podrán estar allí", sin afirmar o negar que Pdvsa en específico ofertará divisas.

 

Bancos públicos poseen una cartera de bonos que podrían utilizar para alimentar a este mercado, de lo contrario, el presupuesto de divisas tendría que sufrir modificaciones.

 

Rafael Ramírez afirmó que para cubrir todas las necesidades de la economía este año habrá una disponibilidad de 42 mil 700 millones de dólares, de los cuales, 31 mil 300 millones serán desembolsados al tipo de cambio de 6,30 y 11 mil 400 millones a través del Sicad.

 

Ejecutivos financieros consideran que si Pdvsa no participa en el Sicad II la oferta será muy limitada porque salvo compañías petroleras extranjeras que requieren cambiar parte de sus divisas a bolívares, el resto del sector privado difícilmente traerá dólares en medio de los controles y la imposibilidad de repatriar dividendos.

 

Los bonos en poder de la banca pública pueden ayudar pero se acabarían rápidamente y entonces habría que emitir deuda para alimentar el nuevo mercado cambiario, justamente lo que llevó al Gobierno a eliminar el Sitme.

 

Otro factor a tomar en cuenta es que para mantener el tipo de cambio en la banda preestablecida seguirá habiendo una demanda insatisfecha y por tanto, el dólar paralelo seguirá impactando a la economía.

 

Analistas consideran que el desequilibrio cambiario tiene su origen en que los gastos del Gobierno superan al ingreso y para cubrir la brecha el Banco Central imprime bolívares sin respaldo que impulsan la demanda de divisas y aceleran la inflación.

 

El resultado es que la demanda por las divisas a 6,30 está desbordada y no queda más alternativa que comenzar a devaluar la moneda, algo que además ayuda al Gobierno a cuadrar sus cuentas porque adquiere más bolívares por cada dólar que vende.

 

El ajuste comenzó y el tercer tipo de cambio es una expresión de la pérdida de valor del bolívar frente al dólar.