Llaman a acelerar adopción de medidas económicas

 Caracas Mar 12 (El Universal) Para Consecomercio, hay que ocuparse decididamente de promover la producción nacional, con base en su utilidad para la generación de bienes y servicios que satisfagan las necesidades internas, sustituyan los que hoy se importan, planteen la oferta de empleos dignos y decentes, así como la reducción de la informalidad comercial, y la conformación de una oferta exportable a partir del aprovechamiento de ventajas comparativas y competitivas.

 

Así lo sostiene el Consejo Nacional del Comercio y los Servicios en un comunicado de prensa donde, además, se advierte que "todo lo que no se haga ahora, mañana será mucho más complejo de enfrentar y más costoso a nivel económico y social".

 

Añade el documento que Gobierno, empresarios y trabajadores tienen que evaluar, seria y responsablemente, lo que el país ha estado haciendo con las importaciones, ya que no es posible plantearse resultados satisfactorios para atender la demanda nacional, si las compras foráneas no obedecen a una estrategia cierta de necesidades y capacidad financiera para costear dichas adquisiciones y a acuerdos consensuados con los empresarios privados venezolanos que tanto tienen que aportar a nivel estratégico y logístico.

 

"La Comisión de la Verdad Económica, definitivamente, sí puede funcionar como una opción alternativa de cambios reales en la economía venezolana".

 

Se acota que en esta instancia de encuentro con el Gobierno se deben analizar temas como el incentivo a la producción nacional en todos los órdenes, asumiendo que es la manera más confiable de enfrentar los problemas de abastecimiento.

 

"Con la misma dedicación y frontalidad que se están dando pasos para flexibilizar el control de cambio, se tienen que tomar decisiones relacionadas con el control de precios".

 

Otro aspecto es el de la infraestructura comercial del país que debe fortalecerse y convertirse en un sistema de distribución eficiente.

 

Consecomercio apunta que las relaciones laborales deben beneficiar, por igual, y es importante revisar la inamovilidad laboral y los días continuos de descanso.

 

Plantea la revisión profunda de la Ley de Precios, particularmente en el aparte de los aspectos que se consideran costos.

 

La idea es convertir al consumidor en el beneficiario de estas acciones, y en el vigilante informado y formado para la defensa de sus legítimos derechos. También, dice el texto, hay que lograr la capacitación adecuada de todos los comerciantes, por parte de los organismos competentes para la cada vez más eficiente prestación del servicio.