Se aceleró el gasto del Gobierno central en el primer trimestre

 Caracas Abr 8 (El Universal) Frente al aumento de la inflación, en enero las autoridades anunciaron que se contemplaba establecer un nivel de equilibrio de la liquidez y para lograr ese objetivo se preveía optimizar el gasto público, pero en el primer trimestre del año el Gobierno central optó por acelerar los egresos.

 

En los tres primeros del 2014 las erogaciones que se orientan a remuneraciones, pensiones y funcionamiento de los entes oficiales y las gobernaciones y alcaldías se dispararon 50%.

 

Las cifras del Ministerio de Finanzas muestran que al cierre de marzo el gasto del Gobierno central alcanzó los 162 millardos de bolívares, mientras que en igual periodo de 2013 fue de 107 millardos.

 

Aunque en los primeros meses del año los egresos suelen ser restrictivos, en este primer trimestre el comportamiento fue diferente, debido a que el mayor tamaño que tiene el Estado obliga a gastar más.

 

Entre los aspectos que impactaron con fuerza en las erogaciones estuvieron las cargas laborales. Los desembolsos solamente para remuneraciones alcanzaron los 43 millardos de bolívares y ese monto supera en 57% al registrado en el mismo lapso de 2013 que ascendió a 27 millardos de bolívares.

 

La nómina estatal pesa, dado que desde el año 2007 ha estado en aumento por las nacionalizaciones de empresas y la estructura del modelo socialista.

 

Aunado a esas obligaciones laborales, se suman los requerimientos de los organismos y las empresas estatales. Los recursos que se programaron en el presupuesto nacional se han quedado cortos frente a las necesidades, por lo cual se han recurrido a otras fuentes de ingresos y ello se refleja en el volumen de créditos adicionales.

 

En este contexto, ayer se autorizaron cambios en el esquema de venta de divisas y ahora Pdvsa ofrecerá a la tasa del Sicad II aquellos dólares provenientes de las actividades u operaciones distintas a la venta de hidrocarburos, así como las divisas que maneja el Fondo de Ahorro Popular.

 

De igual manera, en el Convenio Cambiario No 28, se estableció que la minería también se regirá por el Sicad II. Según la norma, las empresas mineras entregarán las divisas a Pdvsa y ésta se encargará de venderlas en el sistema alterno. También se prevé que la compra de oro se efectuará a la paridad del Sicad II.

 

Se estima que la industria petrolera por el cambio en el convenio tendrá más bolívares para sus operaciones, y por lo tanto, ya no debería recurrir con tanta frecuencia al BCV a solicitar financiamientos. Sin embargo, analistas comentan que las peticiones de recursos seguirán en menor proporción.

 

En enero el vicepresidente del Área Económica y ministro de Petróleo y Minería, Rafael Ramírez, descartó la petición de fondos al BCV, pues se había acordado un esquema de pago de la deuda a través de la empresa mixta de oro. Pero en los meses de febrero y marzo gestionó recursos.

 

El impacto

 

El crecimiento que muestran los egresos del Gobierno junto con el financiamiento del BCV a las empresas públicas ha seguido incidiendo en la liquidez.

 

Las cifras revelan que en un año la cantidad de dinero que se inyecta a la economía ha repuntado 77%, lo cual ha seguido afectando los precios. Aunque el dato de marzo no se ha publicado, hasta febrero la inflación anualizada era 57%.

 

Tras los resultados del trimestre, la semana pasada el Banco Central de Venezuela arrancó con acciones parciales para regular la liquidez.

 

Las medidas hasta ahora han abarcado el aumento del encaje legal y la creación de instrumentos de inversión para el público, cuya primera subasta se convocó este lunes.

 

Poco impulso

 

Si bien el gasto del Gobierno central se ha acelerado para cubrir los compromisos ordinarios, su impacto para estimular los sectores clave es leve.

 

Analistas explican que la inflación también impacta en las erogaciones, pues en términos reales el gasto cae, y por ende, su capacidad para impulsar las actividades es limitado.

 

El economista José Luis Saboin indica que "de cara a los próximos meses con el efecto de la devaluación en los ingresos fiscales se podrá ver si efectivamente el Gobierno va a reducir el déficit o mantenerlo".

 

Considera que si la contracción real del gasto se mantiene a lo largo del año "veremos una disminución de la brecha en las cuentas fiscales". Bancas de inversión calculan que con la nueva estructura cambiaria, el déficit fiscal puede pasar de 16 a 7% del PIB.