Peso de la industria en el PIB cayó a 13,7% en 2013

 Caracas Abr 29 (El Universal) El Gobierno nacional insiste en el "éxito" del modelo económico, pero al mismo tiempo reconoce que debe superarse el rentismo que se ha acentuado en los últimos años.

 

Las cifras del Banco Central de Venezuela (BCV) confirman que el esquema socialista profundizó la dependencia del petróleo. Pese al ligero crecimiento de 1,3% que registró la economía en 2013, los datos oficiales muestran que el aporte de la manufactura al Producto Interno Bruto (PIB) retrocedió.

 

Al cierre del año pasado la actividad industrial apenas representó 13,7% del PIB, agudizando así la desindustrialización de la economía y agravando una tendencia que se inició desde 2005, cuando la manufactura representó 16,7% del PIB.

 

Si el resultado del año pasado se compara con 1998, año previo a la llegada del poder de Hugo Chávez, la caída de la industria aún es peor, ya que ese año representaba 17,3%. Caso contrario es lo que ocurrió con el comercio, que en 1998 suponía 8,2% del PIB y al cierre del año pasado llegó a 10,1%.

 

Empresarios y economistas han repetido en los últimos años que el modelo económico impulsado por el Gobierno nacional sólo favoreció las importaciones y perjudicó al aparato productivo. En otras palabras, la renta petrolera se ha traducido en compras al exterior, mientras la producción de bienes ha caído.

 

El anclaje del tipo de cambio durante lapsos prolongados, la asignación irregular de divisas para la compra de materia prima, las expropiaciones, la congelación de precios y la rigidez de las normas laborales son algunas de las barreras que denuncian los empresarios.

 

El sector manufacturero es clave para generar puestos de trabajo de empleo, captar inversiones, fomentar la innovación y disminuir la dependencia de las actividades basadas en la explotación de recursos naturales. De acuerdo a estimaciones en un país industrializado la manufactura debe representar alrededor de 20% del PIB.

 

La situación de la industria es tal que si se analiza el comportamiento del PIB a precios constantes se observa que la manufactura aún no ha recuperado el terreno perdido durante la recesión económica vivida entre 2009 y 2010. La producción industrial de 2013 fue un 4,8% menos que la de 2008.

 

La escasez de divisas y el impago del Gobierno nacional a la deuda por concepto de importaciones no liquidadas amenaza con agravar la situación.

 

En el primer trimestre de este año se ha reportado la paralización de ensambladoras, fábricas de autopartes, de envases para rubros básicos y paradas hasta en líneas de producción de alimentos o medicamentos tras las empresas agotar sus inventarios de la materia prima.

 

El BCV ya reportó al cierre de 2013 una caída de 28,6% en los inventarios con respecto a 2012, de acuerdo a los datos de "variación de existencias" reportados por el ente emisor. Ese indicador también revela una fuerte contracción en los inventarios durante el cuarto trimestre de 2013.

 

Desde el sector privado han advertido que el panorama no cambiará si no se cancela la totalidad de la deuda con los proveedores en el exterior, pero el presidente de la República sólo ha autorizado pagar "hasta 30%" de lo adeudado por las empresas de los sectores prioritarios