Producción de autos descendió 85,12% con respecto a 2013

 Caracas Jun 5 (El Universal) Comprar un carro nuevo cada vez es más difícil. Las cifras de la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez) muestran a las ensambladoras en una parálisis generalizada.

 

Entre enero y mayo de este año las siete ensambladoras privadas apenas lograron producir 4.635 unidades, lo que representa 85,12% menos con respecto a las 31.153 del mismo período del año pasado.

 

Aunque recientemente el Ejecutivo nacional minimizó la crisis que atraviesa el sector, el boletín de Cavenez confirma la gravedad. En mayo las siete automotrices apenas ensamblaron 645 vehículos, lo que representa un desplome de 92,09% si se contrasta con el mismo mes del año pasado.

 

Al detallar las cifras se observa que, en mayo, General Motors armó 344 autos y MMC Automotriz 300 carros. Ford Motor apenas un vehículo, mientras que Toyota, Chrysler, Iveco y Mack no registraron producción. El caso de Toyota es uno de los más graves ya que es el tercer mes consecutivo que la ensambladora no produce ningún auto. Iveco, por su parte, acumula dos meses sin trabajo en las líneas de ensamblaje.

 

La crisis de la industria, en cierto modo, era anunciada. Desde finales del año pasado directivos de las ensambladoras advirtieron al Ejecutivo nacional que no sin la liquidación de las divisas se tendrían que parar este año. Y eso es lo que ocurrió.

 

Tras agotar el material de ensamblaje las empresas se han visto forzadas a detener las operaciones. El mes pasado el Ejecutivo nacional acordó con las automotrices realizar una subasta de dólares a través del Sistema Complementario de Administración de Divisas (Sicad).

 

En promedio cada compañía obtuvo unos 40 millones de dólares que permitirían ordenar a las casas matrices materia de ensamblaje para 2 mil carros por empresa. Sin embargo, eso apenas permitiría reactivar la producción por pocos meses.

 

En la industria aseguran que si no se cancela la deuda de 2,8 millardos de dólares por concepto de importaciones no liquidadas, las empresas no recobrarán la normalidad.