Devaluar obligará a elevar precio de bienes regulados

 Caracas Jun 17 (El Universal) El desequilibrio en las cuentas del Gobierno, donde los gastos superan en 15% del PIB a los ingresos, obliga a contemplar una nueva devaluación de la moneda a fin de obtener más bolívares por cada dólar proveniente del petróleo.

 

Además, la devaluación luce inevitable en un entorno donde las reservas en efectivo en el Banco Central no superan los 3 mil millones de dólares y la inflación dispara los precios, convirtiendo al dólar a 6,30 bolívares en la mercancía más barata después de la gasolina.

 

Entre los escenarios en evaluación figura eliminar por completo las importaciones a 6,30 bolívares y comenzar a hacerlas a un tipo de cambio de 10 bolívares por dólar.

 

También se contempla la posibilidad de realizar este cambio gradualmente, eliminando de a poco los productos que reciben el tipo de cambio de 6,30 bolívares a fin de no impulsar en mayor medida la inflación.

 

Con los dólares a 6,30 bolívares se importan alimentos básicos y medicinas que tienen precios controlados, un detalle que tiene consecuencias.

 

Como la devaluación aumentaría el costo de los alimentos y medicinas que se importan, así como los insumos y materia prima para elaborarlos en el país, el Gobierno no tendría más alternativa que permitir incrementos en los productos regulados y la inflación, que acumula un salto de 60,9% en doce meses, recibiría un impulso extra.

 

Fuentes consultadas explican que las autoridades ya tienen una lista de alimentos básicos en los que se permitirán aumentos de precios.

 

Las cifras oficiales indican que en los primeros cuatro meses de este año el Gobierno aprobó para importaciones 4 mil 032 millones de dólares a 6,30 bolívares a través del Cencoex; 1.616 millones a 10 bolívares a través del Sicad y habría que añadir un estimado de 330 millones a través del Sicad II a 49 bolívares por dólar.

 

Estos números señalan que en los primeros cuatro meses de 2014 el Gobierno aprobó un monto de 5 mil 978 millones para importaciones, de los cuales adjudicó 67% a 6,30 bolívares, es decir, una devaluación que mueva este tipo de cambio tendrá consecuencias relevantes en la inflación.

 

El pasado fin de semana el vicepresidente para el área económica, Rafael Ramírez, afirmó en un encuentro con inversionistas en Londres que es necesario "converger a un nuevo sistema cambiario en el corto plazo".

 

Entre las medidas que quiere tomar el Gobierno también destaca la unificación de los tipos de cambio, es decir, que no existan tres como ocurre en este momento (Cencoex, Sicad y Sicad II).

 

En su último reporte la firma Síntesis Financiera indica que esta tarea es compleja puesto que existe una elevada demanda de divisas y la brecha que existe entre cada tasa.

 

"Si asumimos que el tipo de cambio de paridad de poder de compra al cierre del año estará en 21 bolívares por dólar y las tasas de cambio permanecen ancladas en su nivel actual, las tasas del Cencoex y Sicad estarán sobrevaluadas y la tasa del Sicad II y paralela estarán fuertemente subvaluadas" dice Síntesis Financiera.

 

Precisa que si se quiere que todo converja a un tipo de cambio de 21 bolívares, la tasa de 6,30 tendría una sobrevaluación de 186%.