El mercado apuesta a medidas de ajuste y cae el riesgo país

 Caracas Jun 25 (El Universal) El riesgo país de Venezuela registra un descenso importante y si la República decidiese emitir bonos en el exterior para obtener financiamiento tendría que cancelar una tasa de interés sustancialmente inferior a la de cuatro meses atrás.

 

La mejoría en la percepción de riesgo de los inversionistas implica que si Venezuela emite bonos en este momento, tendría que cancelar una tasa de interés de 8,8 puntos porcentuales por encima de lo que paga Estados Unidos, la Nación que se financia al menor costo, mientras que al cierre del 20 de febrero la diferencia era de 14 puntos porcentuales.

 

El viento a favor, explican operadores de deuda, proviene de que la administración de Nicolás Maduro ha dejado en claro que en medio de la escasez de dólares que impacta a la economía prefiere recortar la entrega de divisas al sector privado y mantener al día los pagos a los fondos de inversión que tienen en sus portafolios bonos venezolanos.

 

El estancamiento en la producción de Pdvsa, la elevada demanda de divisas por un dólar artificialmente barato a 6,30 bolívares, empresas de maletín que reciben dólares y el alza de las importaciones por el descenso de la producción han derivado en que Venezuela es un petroestado con escasez de billetes verdes.

 

En este entorno el Gobierno ha cumplido con los pagos de deuda mientras que tiene pendiente desembolsos por 14 mil millones de dólares a líneas aéreas, empresas de alimentos, el sector automotriz y laboratorios farmacéuticos, entre otros.

 

Otro factor a tomar en cuenta es que el mercado apuesta a que tras la salida del ministro de Planificación Jorge Giordani y la reunión que sostuvo el vicepresidente de economía, Rafael Ramírez, con inversionistas en Londres, el Gobierno tomará medidas para corregir desequilibrios.

 

Básicamente se espera una nueva devaluación de la moneda que permita obtener más bolívares por dólar y disminuir el déficit fiscal que supera 10% del PIB, así como el aumento de la gasolina y el cese de la impresión de dinero sin respaldo por parte del Banco Central.

 

Además en medio de la incertidumbre sobre si Argentina caerá en un nuevo default inversionistas han preferido adquirir bonos venezolanos que reportan un rendimiento muy superior al de países como Brasil, Perú y Colombia.

 

La presión

 

Entre octubre y noviembre de este año el Gobierno, incluyendo a Pdvsa, tiene que cancelar capital e intereses de deuda externa por el orden de 7 mil millones de dólares, un compromiso que obligará a obtener financiamiento para mantener al día los pagos.

 

Rafael Ramírez afirmó el 14 de junio en Londres que Pdvsa no realizará nuevas emisiones de bonos por este año, "estamos trabajando con préstamos".

 

Fuentes explican que la estrategia del Gobierno es lograr que el riesgo país continúe bajando y luego emitir bonos en condiciones favorables.

 

La deuda en dólares dejó de estar en niveles confortables tras un meteórico crecimiento de 105% entre el tercer trimestre de 2008 y el tercer trimestre de 2013 que la catapultó hasta 104 mil millones de dólares y el servicio ya consume una porción muy importante del ingreso por exportaciones petroleras, prácticamente la única fuente de divisas del país.

 

Las cifras del Banco Central registran que el pago de capital e intereses de la deuda externa de todo el sector público requirió un desembolso de 12 mil 128 millones de dólares en los tres primeros trimestres de 2013 que equivale a 19% de lo que ingresó por exportaciones de petróleo, mientras que en el mismo lapso de 2008 solo representó 9,5%.

 

Para este año bancos de inversión proyectan que el servicio de la deuda externa consumirá 25% del ingreso por exportaciones petroleras en un entorno en el que el Gobierno no cuenta con un fondo de ahorro y es altamente vulnerable a un eventual descenso de los precios del barril.