Barclays espera un ajuste parcial con pocos beneficios

 Caracas Jul 31 (El Universal) En su último informe sobre Venezuela, fechado el 30 de julio, los analistas de Barclays Capital Alejandro Grisanti y Alejandro Arreaza sostienen que todo apunta a que el gobierno de Nicolás Maduro implementará un ajuste económico tardío e incompleto.

 

Explican que el retraso en la implementación de las medidas desnuda que el poder del grupo de ministros que intenta impulsarlas, liderado por el vicepresidente del área económica Rafael Ramírez y al que denominan como "los pragmáticos", es débil y su influencia parece haber sido sobreestimada.

 

Las medidas, asegura Barclays, incluyen devaluación de la moneda, reducción en la cantidad de productos con precios controlados desde 70% de la cesta de bienes básicos que utiliza el BCV para medir la inflación a 25% en los próximos seis meses, incremento de las tasas de interés y reducción del financiamiento del Banco Central a Pdvsa, extensión en el plazo de vencimiento de la deuda externa y transferencia de fondos en divisas en el Fonden, Bandes y cuentas del Tesoro a las reservas internacionales.

 

El informe indica que si bien estas acciones "pueden ser un paso importante para reducir algunas de las distorsiones que ha experimentado la economía venezolana", existe una serie de aspectos que tendrían que ser abordados como control del gasto público y programas sociales para amortiguar el impacto del ajuste en el sector más vulnerable de la sociedad.

 

Añade que el propósito de implementar el plan de ajuste choca con intereses de grupos que reciben "importantes beneficios del status quo y que utilizarán todas su fuerzas para mantenerlo".

 

Por lo tanto "el escenario más probable es que el Presidente Maduro solo aceptará algunas de las medidas e implementará un ajuste parcial y tardío".

 

Barclays destaca que el gasto público apunta a que no hay un ajuste en marcha y que en el segundo trimestre de este año los desembolsos del Gobierno representan un incremento en términos reales, es decir descontando el efecto de la inflación, de 45% respecto al mismo lapso de 2013.

 

Este incremento del gasto se combina con un descenso de 5% en términos reales en los impuestos cancelados por el sector no petrolero durante el primer semestre, debido a la contracción que experimenta la actividad económica.

 

De continuar esta tendencia, explica Barclays, la devaluación de la moneda será insuficiente para balancear las cuentas públicas que el año pasado cerraron con una brecha entre gastos e ingresos equivalentes a 13% del PIB.

 

Al tomar en cuenta la inflación esperada para este año en Venezuela y la de los principales socios comerciales del país, el tipo de cambio de equilibrio cerraría este año en 23 bolívares por dólar y al cierre de 2015 estaría en 33 bolívares.

 

Si en definitiva el Gobierno se decide a unificar el tipo de cambio oficial, Barclays considera como lo más probable que el Gobierno devalúe la moneda hasta 25 bolívares por dólar durante el cuarto trimestre de este año.

 

Los analistas destacan que la devaluación y dejar en claro el nuevo sistema cambiario tendría que venir acompañada de un manejo acertado de la política monetaria y fiscal.