Perspectivas econůmicas sacuden a los mercados

 Caracas Oct 20 (El Universal) La semana pasada los mercados reaccionaron ante el temor de que la economía mundial tuviera una menor expansión de la esperada y que Europa entre en una recesión.

 

"Lo que hemos visto la semana pasada ha sido a los mercados financieros plasmando los datos económicos en sus previsiones", explicó el economista jefe del Banco de Inglaterra, Andrew Haldane.

 

A su juicio, según señaló a Reuters, "posiblemente exageraron en su reacción, pero ciertamente han reflejado los datos, porque yo creo que ha habido un goteo -globalmente, quiero decir- de noticias que no cumplían con las expectativas durante varios meses".

 

Dijo además que el Banco de Inglaterra necesita revisar sus previsiones económicas después de haberse mostrado demasiado optimista sobre la rapidez con la que el Reino Unido se recuperaría de la crisis financiera.

 

"No nos podemos permitir no tener el mejor modelo que los economistas puedan desarrollar y vamos a hacerlo".

 

La presidenta del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, también se pronunció al respecto y dijo que la caída de los mercados financieros la semana pasada pudiera haber sido una "reacción exagerada'.

 

En declaraciones a AP describió la semana como "una corrección de los mercados y, quizás en esta etapa, una reacción exagerada'.

 

Por su parte el presidente saliente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, dijo ayer que la zona euro no se dirige a una nueva recesión.

 

El crecimiento de la economía de la zona euro experimentó un parón en el segundo trimestre y unos indicadores peores de lo esperado en Alemania, motor económico del continente, han generado dudas sobre las perspectivas de recuperación. No obstante, Barroso sostuvo su posición.

 

"No creo que volvamos a la recesión", dijo."Obviamente (...) no debemos caer en ningún tipo de complacencia, deberíamos implementar reformas más estrictas y hacer nuestras economías más atractivas".

 

Barroso está a punto de acabar su mandato como presidente del ejecutivo de la Unión Europea tras un periodo en el que se ha enfrentado a una crisis financiera y una recesión, que ahuyentaron a los inversionistas del bloque europeo por el temor a que el endeudamiento excesivo de algunos países provocara su salida del euro.