Precios del crudo caen por reacomodo en el mercado global de petróleo

 Caracas Oct 20 (El Mundo) El mundo enfrenta un reacomodo en el mercado energético petrolero, que está poniendo a sudar a más de un productor, y es que la caída sostenida de las cotizaciones entre junio y lo que va de año, que ha hecho perder más de $24 a los marcadores, luce constante y de difícil solución.

 

La dimensión de la caída, luego de casi más de cuatro años con precios en torno a los $90 y $100 el barril, resulta compleja de explicar, porque que el panorama muestra varias aristas que convergen y debilitan al hidrocarburo .

 

El analista petrolero y exgobernador de Venezuela ante la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep), Elie Habalian, mantiene la tesis de que la situación que enfrenta el mercado se puede resumir en un reacomodo de los actores petroleros y una nueva era energética

 

“Las reglas del juego están cambiando, los escenarios están cambiando, la matriz energética está cambiando, el orden energético mundial está cambiando, las tecnologías están cambiando, todo está cambiando y esos cambios provocan desenlaces como el que hemos vistos en estas semanas”, expresó el analista y asesor petrolero.

 

Para Habalian, estamos entrando en una nueva era energética, donde van a funcionar nuevas reglas del juego, nuevos actores, nuevas estrategias, y nuevas realidades. Señaló que esta estructura se gesta desde la crisis de 2008.

 

El problema, dijo el analista, es que muchos países productores, incluyendo a Venezuela no se han percatado de lo que en realidad está ocurriendo en el entorno petrolero, debido a que se priorizan realidades ideológica que no dejan ver el horizonte, comentó.

 

Apoyado en su tesis, Habalian aseguró que es casi imposible determinar medidas o acciones que frenen la tendencia bajista de los precios.

 

“La Opep no llega hoy a controlar la tercera parte de la oferta petrolera global, incluso pudiéramos decir que menos que eso, porque la heterogeneidad de los propios países miembros es también casi tan compleja como el panorama petrolero”, indicó Elie Habalian.

 

Sin embargo, para Víctor Ramos, analista y asesor petrolero, aún hay muchos eventos que pueden provocar un rebote en los precios del petróleo.

 

“Sin duda el más factible siempre es el recrudecimiento de algún conflicto geopolítico, incluyendo el agravamiento de las tensiones internas en Libia. En resumen, cualquier evento que se manifieste en recortes de producción”, dijo.

 

En relación con la intervención de la Opep, Ramos señaló que “si anunciaran un recorte sustancial en noviembre, los mercados sin duda reaccionarían, pero hay poca disposición por ahora a colaborar en este sentido. Los precios tendrían que bajar bastante más para que la Opep prenda las alarmas”, explicó.

 

El analista recordó que en 2008 la organización petrolera recortó 4,2 millones de barriles por día y en el caso de Venezuela, el para entonces ministro de Petróleo y Minería, Rafael Ramírez, tomó la decisión de cerrar buena parte de la producción de la Faja para cumplir su parte”.

 

“En mi opinión, la Opep tendría que recortar entre 1,5 y dos millones de barriles por día en la reunión de noviembre, en Viena, para impactar los mercados. Escenario muy poco probable”, indicó Víctor Ramos.

 

La mayor caída en cuatro años

 

La cesta petrolera venezolana reportó su mayor caída en cuatro años durante la semana pasada, cuando la cotización retrocedió $5,07 el barril, y se ubicó en $77,65.

 

El tradicional reporte semanal del Ministerio de Petróleo y Minería dio un parte en el que argumentó que durante la semana pasada “los precios de los crudos continuaron bajando en un mercado caracterizado por amplia oferta y desaceleración de la demanda petrolera mundial”.

 

Pese a que el presidente de la República, Nicolás Maduro, desestimó la baja de los precios del hidrocarburo, y aseguró que el país está blindado, analistas consideran temeraria la posición presidencial, más aún cuando fue la propia Venezuela la nación que solicitó ante la Opep una reunión extraordinaria, para definir medidas que contuvieran los precios.

 

A esta preocupación inicial, evidenciada por el canciller de la República, Rafael Ramírez, quien solicitó adelantar un encuentro de la Opep, hace dos semanas, se suma la de Libia que señaló que el descenso de los precios está presionando “más aún” los presupuestos de los productores, por lo que lucía oportuno recortar el bombeo.

 

Al economista, Luis Brusco, le parece que Venezuela se encuentra en una situación de peligro, toda vez que las divisas que ingresan al país, en 96 %, son responsabilidad del petróleo.

 

Brusco destaca que por cada dólar que baje el barril de petróleo a Venezuela le dejan de ingresar en el año unos $600 millones, lo que significa que entre esta semana y la pasada, que cayó cinco dólares la cesta local, el cálculo arroja una reducción de divisas de $3.000 millones, “baja considerable en los ingresos anuales petroleros de Venezuela, en lo que resta de año, dijo el analista.

 

Ejemplificando, Brusco recordó que el presupuesto de dólares que asignó Petróleos de Venezuela al Banco Central de Venezuela (BCV) este año fue de $42.000 millones, lo que representaría una caída de 12 % del presupuesto de divisas asignado al ente emisor en el año, si el recorte se hiciese por allí, expresó.

 

Sobre el entorno petrolero mundial, el economista comparte la tesis de que hay un reacomodo global de este mercado y que la caída de los precios es parte de ello, pero señaló que de mantenerse esta tendencia, las cosas podrían ponerse muy complicadas para el país.

 

Las expectativas que existen en torno a una contracción en la oferta de divisas por parte del BCV en los próximos meses, más allá de lo esperado, se concretarían sin duda, comentó Brusco.

 

Sumado a esto recuerda que también están los compromisos que Venezuela debe honrar en su servicio de deuda. “De hecho, ya se cancelaron $1.800 millones, mientras que próximamente deberá desembolsar $3.500 millones más”.

 

Esta situación, refuerza la tesis de que una contracción de dólares en los próximos meses se reflejará en el mercado paralelo de divisas sin demora.

 

Para Brusco este es un momento decisivo para que se apliquen medidas acertadas en materia cambiaria. “Nuestro régimen cambiario va a tener que ser revisado, y dinamizado, debe haber un desplazamiento de importaciones desde el Cencoex y el Sicad 1 al Sicad 2, es la única manera de racionalizar la demanda de dólares”, señaló Luis Brusco.